Nosotros

Somos Nicolos, Pedro, Agustín, Mario y Andrea. Cinco estudiantes de la Universidad de Alicante que un día decidieron que había un problema demasiado grande como para ignorarlo y demasiado cercano como para no intentar resolverlo.

No somos psicólogos, ni expertos en salud mental, ni llevamos años en el mundo de las startups. Somos universitarios que hemos vivido en primera persona lo que viven millones de estudiantes en España: la presión de los exámenes, la sensación de que todo el mundo lo lleva mejor que tú, la dificultad de pedir ayuda cuando no sabes a quién acudir o cuando crees que lo que sientes no es suficientemente grave como para molestar a nadie con ello.

Esa experiencia compartida fue el origen de Universal Help.


Cómo nació todo

Todo empezó en una conversación que fue más honesta de lo habitual. Hablando entre nosotros, fuera del contexto de clase y de apuntes, nos dimos cuenta de que todos habíamos pasado por momentos difíciles durante la carrera que habíamos gestionado solos, no porque quisiéramos, sino porque no sabíamos bien a dónde ir o porque nos daba miedo dar el paso.

Cuando empezamos a investigar, los datos confirmaron lo que ya intuíamos. Uno de cada dos universitarios en España sufre síntomas de ansiedad o depresión, pero la mayoría no busca ayuda profesional. Las razones son conocidas: el coste, las listas de espera, la falta de tiempo y, sobre todo, el estigma. Esa sensación de que pedir ayuda es reconocer una debilidad que los demás no tienen.

Ahí fue cuando nos preguntamos: ¿y si hubiera un lugar donde eso no importara? ¿Un sitio donde pudieras decir lo que sientes sin que nadie supiera tu nombre, y donde además, si lo necesitas, pudieras hablar con un profesional de verdad sin que sea un trámite enorme?

Eso es Universal Help.


Quiénes somos

Somos un equipo complementario. Entre los cinco cubrimos áreas de marketing, finanzas, derecho, tecnología y comunicación. Ninguno tiene toda la respuesta, pero juntos hemos sido capaces de construir algo que creemos que tiene sentido real: una app, una web, un modelo de negocio, un plan de marketing y, sobre todo, una propuesta de valor que nace de haber entendido el problema desde dentro.

Hemos pasado meses investigando el mercado, hablando con estudiantes, contrastando datos, diseñando estrategias y buscando la manera de que esto no sea solo un proyecto académico sino algo que pueda existir y ayudar a personas reales. Hemos contactado con psicólogos, con empresas de desarrollo, con agencias de marketing. Hemos construido la web que estás viendo ahora mismo. Hemos registrado la marca. Hemos redactado el pacto de socios. Y hemos publicado nuestro primer artículo de blog.

No tenemos todo resuelto. Somos una startup en sus primeros pasos y lo sabemos. Pero tenemos algo que consideramos igual de importante: un problema real que resolver, un equipo comprometido y la convicción de que esto puede marcar la diferencia para alguien que lo está pasando mal y no sabe a dónde ir.


Por qué lo hacemos

Hay una frase que resume bastante bien nuestra motivación: queremos construir la app que nos hubiera gustado tener cuando la necesitamos.

No buscamos competir con la psicología tradicional ni reemplazar el trabajo de los profesionales. Queremos ser el puente. El primer paso. El lugar donde un estudiante puede decir en voz alta que algo no va bien y descubrir que no está solo, y donde, si necesita dar el siguiente paso, encontrar a alguien que pueda ayudarle de verdad.

Si eso te resuena, bienvenido a Universal Help.